Frascos inigualables llenos de historia (Parte II)

Fecha

Hay fragancias Ăşnicas no solo por su aroma, sino por la fascinante historia que esconden sus frascos. ÂżQuieres saberla?

Si ya os adelantamos el origen de algunos de los frascos más icónicos en un anterior artículo (ver aquí), hoy le toca el turno a otras botellas únicas que estamos seguras que también te encantarán.

– Angel, de Thierry Mugler

Lanzada en 1992, esta fragancia rememora los olores de la infancia del visionario diseñador, como serĂ­an los aromas de algodĂłn de azĂşcar y chocolate. 

Su botella representa una estrella de cinco puntas, estiradas y asimétricas. Es el resultado de dos años de trabajo de la casa cristalera Verreries Brosse, que consiguió dar con una técnica artesanal revolucionaria, para tallar la estrella como si de un diamante se tratara.

– L’Air du Temps, de Nina Ricci

En 1948, Robert Ricci crea este perfume floral especiado que capta la alegrĂ­a del momento que se vivĂ­a en un ParĂ­s en pleno jĂşbilo, tras la Segunda Guerra Mundial.

Su frasco, creado originalmente por el vidriero francés Marc Lalique, tiene un tapón que representa dos palomas besándose. Un homenaje al amor y todo un símbolo de paz.

Desde su creación, el diseño de su botella ha sido reinventado por artistas de la talla de Andy Warhol, Philippe Starck o Antoinette Poisson.

Como curiosidad, fue galardonado como “Mejor Frasco de Perfume del Siglo” por el Grand Prix International du Flacon de Parfum en 1999. 

– Eau de Rochas, de Rochas

Tan icónico como el perfume de Hélène Rochas, este frasco creado por Serge Mansau es como si, literalmente, estuviera tallado en una roca. Una proeza del diseñador que logró representar juntos el agua y la piedra.

Su silueta indica a nuestro inconsciente el regreso de los días soleados y el inconfundible frescor, de un purificante baño en un día caluroso. También su estuche es reconocible: azul como el cielo y el mar revitalizante.

– Eau du Soir, de Sisley

Isabelle d’Ornano, vicepresidenta de Sisley, quería un perfume personal que le recordara a su infancia en Andalucía. De ahí que sus aromas se inspiraran en las puestas de sol y la dama de noche.

En 1990 Hubert d’Ornano decidió sacarlo a la venta, dado el éxito que tenía Isabelle cada vez que se lo ponía. Según sus propias palabras: “de una mujer podemos olvidar su nombre, sus rasgos, su historia… Pero si nos acordamos de su perfume, es que llevaba Eau du Soir”.

Tanto su packaging con elementos barrocos como la publicidad, se inspiran en el dúplex de Isabelle en París. Su icónico tapón es obra del artista polaco Bronislaw Kryztoff, una estrella con forma de mujer representando el amor eterno. 

– L’Eau d’Issey, de Issey Miyake

En 1992, Issey Miyake imaginó una fragancia basada en el aroma del agua en la piel de la mujer, y creó L’Eau d’Issey junto al perfumista Jacques Cavallier. 

La fragancia cuenta una historia sobre la frescura, tanto acuática como vegetal, gracias al loto combinado con fresia. Y al igual que el perfume, el frasco encierra poesía.

La inspiración la encontró el diseñador contemplando la luna brillante sobre la Torre Eiffel. Con esta imagen, nació la idea de una perla cristalina en el tapón que corona un frasco que trasciende el tiempo y la moda.

Para diseñarlo, confió en Alain de Mourgues y Fabien Baron, que crearon la escultura y arquitectura de la botella: algo redondo, cónico, una silueta esbelta con una línea vertical. 

Todos ellos son diseños que han marcado historia y versiones que han ido actualizándose a lo largo de los años. Frascos elegantes y femeninos que denotan pasión por el oficio. 

¿Cuál de estos icónicos frascos es tu preferido? ¡Cuéntanos! 👇

Fuente: https://www.revistavanityfair.es/galerias/frascos-de-perfume-famosos-chanel-n5

Más
articulos